Los Fondos Fiduciarios para la Conservación proporcionan financiación a largo plazo para la administración de áreas protegidas, proyectos de conservación y de desarrollo sustentable. La gran mayoría de CTF que participan en este estudio funcionan como organizaciones privadas, independientes del gobierno. Generalmente, se capitalizan mediante agencias de donantes, gobiernos, fundaciones, organizaciones sin ánimo de lucro, personas naturales y jurídicas.
Desde el establecimiento del primer CTF a principios de la década de los noventas, los Fondos Fiduciarios para la Conservación han demostrado ser muy exitosos en el suministro de fuentes de financiamiento estables para manejar en forma efectiva los ingresos de las inversiones, apalancando estos dineros para asegurar donaciones y otros fondos para proyectos de conservación. A la fecha de este escrito, más de 70 Fondos Fiduciarios para la Conservación han sido establecidos o se encuentran en desarrollo activo en África, Latinoamérica y el Caribe, Asia, Europa del Este y Oceanía, en base a la estructura y al ejemplo funcional de los primeros CTF.